lunes, 23 de enero de 2017

Congreso de ingenieros tratará el tema del agua



Sucre será sede de un congreso nacional de ingeniería, que se desarrollará el 26 y 27 de enero, en el Centro Internacional de Convenciones y Cultura, donde participarán 12 ingenieros reconocidos en el ámbito internacional.

El tema principal a tratarse en el evento serán los recursos hídricos; cómo enfrentar la carencia de agua; también se hablará sobre los costos y mantenimiento.

Cada expositor tendrá media hora para desarrollar su tema y 15 minutos para responder preguntas, informó la organizadora del encuentro, María Teresa Dalenz. La asistencia tiene un costo de Bs 100, para estudiantes de las diferentes carreras de ingeniería, Bs 150 para los afiliados a la Sociedad de Ingenieros de Bolivia (SIB) y Bs 200 para otros profesionales.

“Llegarán participantes de Oruro, Potosí y Tarija, queremos que el auditorio esté lleno, pese a que todavía no iniciaron las clases en la Universidad”, manifestó Dalenz.

Para la realización del congreso se aprovechará la llegada de los miembros del directorio y del consejo técnico de la Unión Panamericana de Asociaciones de Ingenieros (UPADI), que asistirán al acto de posesión de su nueva directiva.


jueves, 12 de enero de 2017

Caso Alcantarí revela ausencia de normas para las estructuras


CAMBIOS

-La estructura del techo de Alcantarí ya no tendrá la parte curva de su diseño original y será sólo recta.

-En la estructura se aumentarán tensores y unos cables metálicos, para incrementar la resistencia al granizo.

-HERESI, la subcontratista de Convisa, realiza cambios en la fachada e instalará los tensores.

Tras críticas al cálculo estructural del aeropuerto Alcantarí, ingenieros locales y del país apuntan a la inexistencia de normativa en Bolivia que defina qué peso de granizo se debe contemplar en los diseños, qué cargas deben soportar los edificios y qué parámetros se deben contemplar para que las estructuras no colapsen. ¿Cómo se trabaja entonces? los profesionales del área deciden a qué normas del exterior someterse y a cuáles no.

El problema de la cubierta del aeropuerto Alcantarí, afectada por lluvias y granizo que desvelaron su debilidad, desembocó hace un mes en un cuestionamiento más serio luego de un estudio de la Sociedad de Ingenieros de Bolivia que advirtió que habían fallas en el diseño: ¿el cálculo estructural era el correcto?, según los ingenieros locales no, porque el peso del granizo es más alto en la región; de acuerdo con un estudio encargado por el Gobierno, sí, porque es imposible que se llegue a cargas “tan altas”. ¿Qué es lo correcto? Ninguna norma nacional lo define.

El cálculo estructural de la cubierta de Alcantarí fue definido para que soporte un peso de hasta 80 kilogramos por metro cuadrado; según la SIB, el diseño recomendable por las características de la zona debería soportar entre 140 y 250 kilogramos, empero para el ingeniero Rolando Grandi, a quien el Gobierno le pidió analizar si hubo o no problemas estructurales, ese peso es “muy alto”.

Recomendó entonces, según él en atención a los requerimientos de la SIB, que se incluyan tensores que incrementarán la resistencia de la estructura a 120 ó 130 kilogramos por metro cuadro como mínimo.

“Pero la SIB dice que el peso debe ser mayor, ahora entramos en un tema subjetivo porque lastimosamente no hay mediciones, no hay estudios a detalle, hemos encomendado a la SIB que ese comité técnico que tiene se dedique a investigar cuánto es realmente ese peso, la cantidad de granizo que cae, porque eso depende de la topografía, medioambiente, clima y temperatura”, aseveró Grandi.

Según el ingeniero, se revisó normas de Ecuador, Perú, Argentina, Chile y España en las que la carga promedio es de 60 kilogramos por metro cuadrado, una medida con la que él trabaja según su experiencia, afirmó. “El gran problema es que no tenemos normas técnicas, nos falta normas de cargas, normas de granizo, normas de diseño metálico, hay mucha falta de información técnica, pero con el buen criterio y experiencia que uno tiene se puede analizar y se hizo un diseño más realista”, justificó ayer en conferencia de prensa.

Sin embargo, ingenieros de la SIB en Chuquisaca cuestionaron que no se haya implementado rangos de normas estadounidenses que calculan un peso mayor de granizo o que no se haya indagado sobre el clima de la región entre los habitantes, que también son un referente válido en caso de ausencia de parámetros como en el caso boliviano.

El presidente de la CAINCO Chuquisaca, Stephan O'Barrio, afirmó que las normas “gringas” suelen ser más conservadoras por precautelar la seguridad, a diferencia de otros países latinoamericanos, principalmente, y que la decisión de tomar uno u otro parámetro debería haber estado en un Plan de Calidad definido de manera previa a ejecutar la obra, documento que esperan sea dado a conocer para determinar si se tomó o no las previsiones adecuadas en el proyecto que incluso se cobró una vida, lamentó.

Luis Rejas, ingeniero que trabajó en estructuras metálicas, aseguró que granizadas fuertes en la región llegaron a las cargas extraordinarias que ellos afirman (hasta de 250 kilos) se deben estimar en los cálculos y que no era la primera vez que observaba cálculos con 60 kilos por metro cuadrado en estructuras de la ciudad como el poligimnasio, el polideportivo y la piscina olímpica, que también fueron diseñados por Grandi y cuyas cubiertas tuvieron varios problemas de goteras, aunque no reportaron problemas de estructura.

Pero la falta de normas e información también habría sido la causa de las goteras, ya que se tuvo que retirar la curvatura que tenía la cubierta ya que creaba una especie de hueco en el que se acumulaba el granizo y la lluvia, se obstruían las canaletas y se rebalsaba el agua, según Grandi. “Si alguien le hubiese dicho al arquitecto que la granizada es terrible no hubiera planteado el adorno, pero no había la información suficiente”.

Para Grandi, Sucre salió ganando de este conflicto porque de un problema de agua –en referencia al de las goteras– resultó beneficiada con el aumento de resistencia estructural en al menos un 50% más, porque ahora podrá soportar hasta 130 kilos de granizo por metro cuadrado; para los ingenieros locales, este incremento dista demasiado de los 250 que propusieron.

¿Pero qué instancia debería encargarse de generar las normas?

Según Rolando Grandi, contratado por el Gobierno, y Stephan O'Barrio, de la CAINCO Chuquisaca, el Instituto Boliviano de Normalización y Calidad (IBNORCA) debería ser la instancia llamada a elaborar normas técnicas también en el rubro de la construcción, en coordinación con actores públicos y privados.

“Existe el IBNORCA (del) que sí es su obligación dedicarse a eso, pero ven todo tipo de normativas desde control de alimentos, trabajo en oficinas, pero no existe un organismo técnico del Gobierno o alcaldías que se dediquen a eso, que vamos a ver de impulsar con esta experiencia”, afirmó Grandi quien llamó a las universidades, entes colegiados y a la misma SIB, a diseñar un protocolo de peso de granizo.

Por su parte, O’Barrio criticó que no se elaboren normas si no es bajo la iniciativa de privados y que a su parecer, desde el sector público no se propone una agenda de normas porque “no tienen claras las necesidades” del país.

viernes, 30 de diciembre de 2016

Congreso y elección del Colegio de Ingenieros

El Colegio de Ingenieros Petroleros de Cochabamba organizó el primer Congreso Técnico de la Cadena de Hidrocarburos en el auditorio Pedro Eterovic de la Sociedad de Ingenieros de Bolivia, en la calle Alcides Arguedas. En la oportunidad también se posesionó del directorio fundador de este ente colegiado.

Sociedad de Ingenieros de Bolivia distingue a rector de la Universidad Católica



Enrique Farfán un profesional que concluyó sus estudios superiores en la Escuela militar de Ingeniería para luego realizar un doctorado en los Estados Unidos, quien actualmente ejerce la funciones de rector regional de la Universidad Católica Boliviana “San Pablo” fue destacado ayer mediante un acto formal por la Sociedad de Ingenieros de Bolivia SIB.
Miembros de la Asociación de Ingenieros Militares de Bolivia arribaron a la ciudad de Tarija para entregar distinciones a los profesionales destacados de la Escuela Militar de Ingeniería de Bolivia que radican en Tarija.
“Es un grato honor poder distinguir a estos presiónales que llevan en alto el nombre la escuela, resaltar el trabajo y la trayectoria es una motivación más para que estos profesionales sigan adelante”, dijo el coronel Mario Sandoval miembro Asociación de Ingenieros Militares de Bolivia.
“Valorar el trabajo que realizan los ingenieros para el desarrollo de la sociedad es muy importante, porque todo lo que es infraestructura está relacionado con el esfuerzo de los ingenieros”, fueron las palabras de Farfán al momento de agradecer por la condecoración.
“Se reconoció a Farfán por su trayecto profesional, estudió en el exterior ha llegado a ser rector de de una casa superior de estudios”
Los condecorados fueron: los profesionales Julio Sanjinés Goitia, Hugo Buhezo Murillo, José Rodrigo Lea Plaza, Enrique Farfan y Willy Espejo Bobarim, destacados en sus funciones.

domingo, 20 de noviembre de 2016

En 2018, un kilo ya no será lo mismo



Un kilo es igual a mil gramos, pero solo en teoría. La medida está basada en un objeto físico que pesa lo que se considera exactamente un kilo. Se trata de un cilindro de iridio y platino, denominado Le Grand K, que está guardado en una bóveda de Francia y es el referente mundial de un kilo desde hace 125 años.

Sin embargo, se estima que en 100 años perdió cerca de 50 microgramos, por razones que se desconocen. Por ello, los físicos ven necesario realizar una nueva definición del kilo.

Los resultados de las mediciones, basadas en las constantes de la naturaleza, se evaluarán durante la Conferencia General de Pesos y Medidas de 2018, y mediante un programa digital se obtendrá un resultado final


lunes, 14 de noviembre de 2016

Sucre SIB alerta sobre posible falta de lluvias en 2020


INFORME

En septiembre de 2013 ya se identificó que el caudal del agua había bajado de 400 litros por segundo a 290, según un informe de la Alcaldía de Ravelo. Desde abril de este año, se registraron cinco meses de sequía.

Una comisión integrada por diez ingenieros expertos hidráulicos afiliados a la Sociedad de Ingenieros de Bolivia (SIB) sostiene que de acuerdo con las estadísticas sobre lluvias de los últimos años, es posible que en 2020 no hayan precipitaciones pluviales en Chuquisaca; el responsable Departamental del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (SENAMHI) Chuquisaca, Franz Delgadillo, dijo desconocer una referencia al respecto.

El presidente de la Sociedad de Ingenieros de Bolivia (SIB), Gustavo Pereira, informó que la comisión analiza la problemática del agua. De acuerdo con la curva de las estadísticas de lluvias de los últimos años, es probable que en 2020 no llueva, por eso hay que prepararse para encarar esa posible carencia, según sus palabras.

Con ese motivo convocaron a una conferencia de prensa que se llevará a cabo hoy, a las 9:45, en instalaciones de la SIB. “Invitamos a los dirigentes de la Federación de Juntas Vecinales (FEJUVE) de Sucre, es importante su participación porque queremos coordinar con ellos para la elaboración de algunos proyectos y para concienciar a la población sobre el buen uso y ahorro que se debe hacer del agua”, manifestó Pereira.

Consultado, el responsable Departamental del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (SENAMHI) Chuquisaca, Franz Delgadillo dijo que no sabe nada al respecto. Asimismo, manifestó que hay la posibilidad que durante la segunda quincena de noviembre se presente algunas precipitaciones pluviales, pues no hubo ni una sola lluvia significativa en lo que va del mes.

Mientras tanto en Sucre el abastecimiento de agua en las zonas altas de la ciudad ya empezó a regularizarse este fin de semana.

Sucre vivió a principios de la semana pasada los días más álgidos de su última crisis de agua potable, atribuida a la sequía. Por la misma causa, hubo apuros en otras cuatro ciudades capitales en el país: La Paz, Cochabamba, Potosí y Tarija, en medio de críticas a la administración del conflicto por parte de los pobladores afectados, y la admisión del presidente Evo Morales, el sábado, de que no se tomaron previsiones ante la sequía.

En la Sede del Gobierno, el conflicto seguía. La ministra de Medio Ambiente y Agua, Alexandra Moreira, anunció ayer sanciones para la administradora del agua potable EPSAS, debido al incumplimiento del Plan de Emergencia y del cronograma de racionamiento de agua.

También ayer, tras gestiones, comunarios de la zona de Hampaturi aceptaron que parte del caudal del río Palcoma fuera trasvasado hacia la planta de potabilización de Pampahasi para ayudar a paliar el déficit de agua que afecta a 94 zonas de La Paz.

Durante la jornada y refiriéndose a la situación crítica en el país, el viceministro de Defensa Civil, Óscar Cabrera, aseguró a la estatal Agencia Boliviana de Información (ABI) que las lluvias retornarán a la normalidad con precipitaciones pluviales propias de esta época tras la peor sequía en 25 años.

Según sus números, esta gestión, Defensa Civil asistió a 125 mil familias de 172 municipios que se declararon en emergencia por la sequía, principalmente, y que hasta el momento aún se está trabajando con 20 municipios pertenecientes a la región del Chaco cruceño, chuquisaqueño y tarijeño y de los valles altos de Cochabamba.

"Todavía continuamos con los trabajos de abastecimiento con cisternas, con más de 30 cisternas. Desde junio, julio y agosto, se atendió a más de 125 mil familias de esos 172 municipios", agregó al detallar que se está proporcionando alimento balanceado, forraje, agua potable para consumo humano y también para el ganado.

Por el momento, el gasto público es de Bs 10 millones.

La sequía golpea de tal modo en Oruro y La Paz que la población del municipio de Chipaya está migrando a Chile por la baja del caudal del río Lauca.

SEQUÍA EN RAVELO

En septiembre de 2013 ya se identificó que el caudal del agua había bajado de 400 litros por segundo a 290; por entonces, la empresa GITEC, que realizó un estudio, alertó sobre la urgencia de implementar el proyecto Sucre III, según un informe de la Alcaldía de Ravelo.

Respecto a las precipitaciones pluviales de 2016, desde abril, se registraron cinco meses de sequía, afectando el caudal de las aguas que llegan a Sucre.

"Está claro que no es un problema reciente y si no se toman medidas serias al respecto es muy probable que la falta de agua sea más crítica y prolongada en 2017, finaliza el informe.

"Derecho al agua no puede esperar"

El representante del Defensor del Pueblo en Chuquisaca, Edwin Martínez, sostuvo que el acceso al agua, como derecho fundamental, no puede esperar.

“El agua no puede esperar, no se puede postergar esa decisión para el próximo año”, señaló en referencia a la necesidad de abrir una mesa de diálogo entre las autoridades municipales de Sucre y Ravelo, a donde se trasladó el pasado viernes junto con el Concejo Municipal, que organizó la visita.

Martínez recordó que el tema del agua es estructural en Sucre, por ello, la Defensoría del Pueblo, dijo, inició un acercamiento con la Federación de Juntas Vecinales (FEJUVE) de Sucre, que en días pasados amenazó con tomar algunas instituciones porque querían constatar si había o no represas que estaban limitando el curso del agua del río Ravelo, algo que el municipio del mismo nombre desmintió.

Asimismo, apoyan un acercamiento entre el Alcalde de Sucre y las juntas vecinales para que puedan conversar sobre proyectos.

sábado, 12 de noviembre de 2016

SIB enumera deficiencias constructivas en Alcantarí


APUNTES

Mangas de abordaje.

Ambulancia para emergencia.

Carro bombero.

Estación de dotación de combustible.

Asistencia de primeros auxilios.

Implementación de sistema de aterrizaje.

Parqueo privado las 24 horas.

Sistema de transporte

Automático de equipajes.

Escaleras eléctricas.



Puertas automáticas.



Un informe de la Sociedad de Ingenieros de Bolivia (SIB) filial Chuquisaca advirtió ayer sobre las deficiencias técnicas y arquitectónicas que tiene la construcción integral del aeropuerto de Alcantarí, en el ojo de la tormenta por la muerte del ingeniero supervisor al caer de la cubierta en reparación. El fallecimiento podría haberse evitado de respetarse la calidad de la obra y los sistemas de seguridad, de acuerdo con los parámetros industriales.

“El carácter de pertenencia que cada proyecto debe tener y del cual nos debemos sentir orgullosos, no es reflejo del aeropuerto de Alcantarí que dista mucho de una realidad, la cual se la quiere defender sin que se cumplan todos los requerimientos y aspectos técnicos que son exigidos a nivel internacional, lo cual ocasiona que el mal llamado aeropuerto “internacional” de Alcantarí sólo sea una falacia establecida en una infraestructura de idea de personeros de Gobierno”, manifestó el presidente de la SIB, Gustavo Pereira, al presentar su informe técnico.

El documento tiene el sustento en una visita técnica realizada por especialistas de la SIB al aeropuerto de Alcantarí el 7 de noviembre.

OBSERVACIONES A LA CUBIERTA

Pereira aclaró que independientemente de cualquier interpretación de las especificaciones técnicas con las que se llevó a cabo la construcción de la cubierta de la terminal aérea se desprenden otras observaciones halladas en la inspección.

En cuanto a la cubierta señalan que hay poca pendiente y longitud pronunciada; el espaciamiento entre las correas no es el adecuado para el material utilizado que es calamina simple que juzgan inadecuada para la obra.

En cuanto a las canaletas y bajantes, los ingenieros afirmaron que tiene poca pendiente, sin protección antigranizo y sin impermeabilizar.

“Para el tipo de estructura, la utilización de una calamina simple ya sea número 28 o 26 –la empresa se comprometió el miércoles que toda la cubierta de la terminal aérea de Alcantarí será cambiada gradualmente por una calamina más gruesa– es inapropiada por su reducida inercia, que conjugada con la poca pendiente, longitud pronunciada y separación de las correas que bajo el impacto del granizo o el viento se ha flexionado formando bolsones entre correas, situación percibida a simple vista”, acotó Pereira.

En una recomendación general sobre la cubierta que es la principal observación constructiva, la empresa CONVISA debe cambiarla por completo –el legislador Omar Aguilar anunció el miércoles que la empresa CONVISA haría el cambio paulatinamente de la cubierta– usando material metálico de mayor inercia apropiado a la magnitud de la obra y a los máximos efectos climáticos. Además aconsejan que se debe proveer una malla antigranizo para evitar la acumulación en las canaletas y desagües y finalmente construir pasillos metálicos para efecto de mantenimiento, evitando que los obreros transiten por las calaminas.

A decir de Pereira, si estas últimas condiciones se habrían implementado en la etapa constructiva, no se habrían lamentado los dos accidentes laborales, el último mortal para un miembro de la SIB, Gustavo Otondo, que falleció tras caer de la cubierta del aeropuerto de Alcantarí.

CRÍTICAS AL DISEÑO

La SIB y la CAINCO coincidieron ayer en afirmar que se debió mantener la propuesta planteada por la empresa Prointec- Contegral que fijaba como precio de la construcción del aeropuerto de Alcantarí 92 millones de dólares, pero el Gobierno aceptó la rebaja en el costo hasta $us 57 millones presentado por la constructora CONVISA que ahora conlleva problemas.

El gerente de la CAINCO, Lorenzo Catalá, dijo que las fallas en la cubierta y los accidentes son alarmas que muestran un aeropuerto con deficiencias en todo el proceso que incluye la adjudicación de la obra, el diseño, ingeniería, construcción y fiscalización.

En ese sentido debe realizarse una auditoría técnica a la obra.

Convisa volverá a ejecutar trabajos de refacción en cubierta

El viceministro de Transportes, Galo Bonifaz, informó ayer, viernes, que se instruyó a la empresa constructora CONVISA retomar los trabajos de reparación del techo del aeropuerto internacional de Alcantarí, y cambiar toda la cubierta de la terminal aérea, después que pase la temporada de lluvias.

"En este informe justifica todas las observaciones que nosotros habíamos manifestado en su momento y en este informe aclara cualquier tipo de duda. Una vez teniendo el informe de CONVISA, por responsabilidad, el Ministerio de Obras Públicas nuevamente instruye a la empresa para que reanude las obras que está ejecutando", explicó.

Según Bonifaz, se pidió a la empresa CONVISA cumplir las normas del Sistema de Gestión de Salud Ocupacional (OHSA) y lo dispuesto en la Ley General de Higiene y Seguridad Ocupacional, para evitar nuevos accidentes laborales.

"Una vez cumplido estos requisitos, y que concluyan estos requisitos, la empresa tiene que hacer el cambio total de la cubierta del aeropuerto de Alcantarí", remarcó.

Bonifaz señaló que el informe de la empresa será analizado con el equipo técnico y jurídico del Ministerio de Obras Públicas para tomar acciones sobre los incidentes e identificar responsables.

El jueves, el Ministerio de Obras Públicas ordenó paralizar obras tras la caída y posterior fallecimiento del ingeniero Gustavo Otondo.

Además, el Ministerio de Obras Públicas anunció el jueves la realización de “una investigación a detalle de los eventos acaecidos” y afirmó que “iniciará las acciones legales en contra de los responsables”; en este caso, la empresa CONVISA que construyó el aeropuerto de Alcantarí con recursos del Gobierno.